La innovación no tiene edad en nuestro colegio. Los alumnos de 1.º grado realizan sus prácticas en el Laboratorio de Robótica, donde el aprendizaje cobra vida a través de piezas de LEGO y mucha imaginación.
Trabajando de forma colaborativa, nuestros estudiantes no solo construyen modelos, sino que se inician en el mundo de la programación, dándole movimiento a sus creaciones. Esta actividad fortalece:
Pensamiento lógico: Al estructurar las órdenes de movimiento.
Trabajo en equipo: Delegando roles y resolviendo retos juntos.
Psicomotricidad: Mediante el ensamble de herramientas de precisión.